Las mujeres no solamente ingresan en la carrera científica en menor medida que los hombres y tienen más dificultades para promocionar. También abandonan la carrera científica y tecnológica más que sus compañeros varones, lo que complica aún más cerrar la brecha de género. Diferentes estudios indican que el clima de trabajo y la discriminación tienen un papel importante en la alta tasa de abandono.

Aunque no conocemos datos oficiales sobre el abandono en el ámbito académico, éste puede estimarse de forma aproximada en el caso del CSIC a partir de la información recogida en los informes que publica de forma anual. En 2001 las personas becarias, con edad estimada entre 22 y 30 años, eran 57% mujeres y 33% hombres (981 mujeres y 740 hombres). En 2016 el personal investigador funcionario menor de 45 años estaba formado en un 40% por mujeres y un 60% por hombres (152 mujeres y 229 hombres). Es decir, el personal investigador funcionario menor de 45 años mujer en 2016 era tan solo un 15,5% del personal becario mujer en 2001, mientras que esta proporción es un 31% en el caso de los hombres. Aunque no puede hacerse una comparación directa, este dato  evidencia una mayor tasa de abandono por parte de las mujeres.

Una vez que se logra la estabilización e independencia científica mediante una plaza de carácter funcionario deja de producirse un mayor abandono por parte de las mujeres. En 2001 el porcentaje de mujeres en el personal investigador funcionario  menor de 45 años era del 35,6 %. En 2016 las mujeres constituyen el 36,24% y el 35,8% del personal investigador funcionario en los rangos de edad entre 46-55 y 56-65 años respectivamente.

Un estudio realizado para la revista Science por L’Oreal a través de Cell Associates en el que participaron 1.300 personas, estudió las barreras que experimentan investigadoras e investigadores, fundamentalmente del ámbito académico. Aunque el acceso a la financiación, los bajos salarios y la escasez de puestos fueron referidos tanto por ellas como por ellos, ellas refieren en mayor proporción la dificultad de la conciliación familiar y laboral, las labores de cuidado y los sesgos de género en proporciones superiores a ellos:

Barreras encontradas por científicas y científicos en su carrera.
Fuente: Barriers for women scientists. Survey Report

El informe The Athena Factor muestra que, con el tiempo, el 52% de las mujeres frente al 26% de los hombres que trabajan en el área STEM dejan sus trabajos. Las tasas de abandono son mayores en tecnología (56%) seguidas de ciencia (47%) e ingeniería (39%). 

Como motivos del abandono, en el informe se identifican la cultura machista y el aislamiento que sufren en los lugares de trabajo, el desconocimiento sobre los pasos que deben tomar en su carrera y la poca recompensa ante los riesgos y el esfuerzo y la sobrecarga de trabajo.

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Razones por las que las mujeres abandonan el trabajo en el ámbito STEM.
Fuente: The Athena Factor

Un tercio de las mujeres se sienten aisladas y casi la mitad se sienten estancadas en sus trabajos y no saben cómo hacer para que su carrera evolucione. Las mujeres carecen de modelos en los que fijarse, mentores/as y sobre todo de sponsors. Las mujeres que carecen de sponsor tienen entre 3 y 4 veces más probabilidades de abandonar. Consideran que en el caso de los hombres se premia asumir riesgos, pero que esto no es así en el caso de las mujeres. Si algo falla, a las mujeres no se les dan segundas oportunidades.

Más de un 40% de las mujeres piensa que hay sesgo en las evaluaciones y un porcentaje importante dice sentir que en su entorno creen que las mujeres no tienen las mismas capacidades que los hombres. Perciben que funciona una red de hombres del que las mujeres son excluidas. La percepción que tienen las mujeres de los sesgos de género aumenta con la experiencia. Además, el 63% de las mujeres declara haber sufrido acoso sexual, aunque hay diferencias entre las áreas y un alto porcentaje dice recibir una atención no deseada por su apariencia femenina.

Situaciones de acoso y discriminación que sufren las mujeres en el ámbito STEM.
Fuente: The Athena Factor

Razones por las que las mujeres abandonan el trabajo en el ámbito STEM.
Fuente: The Athena Factor

En el informe encuentran que el abandono de la carrera STEM por parte de las mujeres es máximo entre mediados y finales de los 30 años. En este periodo se da una alta percepción de la discriminación y es cuando las mujeres se sienten más estancadas en sus carreras profesionales al mismo tiempo que se tienen las mayores responsabilidades familiares que entran en conflicto con la alta carga de trabajo. Sin embargo, tan solo una de cada cinco mujeres que abandona el área STEM deja de trabajar. En general, inician nuevas empresas o trabajan en otras áreas, en muchos de los casos no aprovechan su formación y experiencia, lo que supone un alto coste socio-económico.

En otro estudio realizado en Estados Unidos en 2014 en base a 716 entrevistas a mujeres que habían abandonado su trabajo en el ámbito tecnológico, un 27% de ellas citaron como factor primario para el abandono que se sentían a disgusto en un entorno que era discriminatorio de forma implícita o explícita

Los datos anteriores son consistentes con un trabajo de la Universidad de Wisconsin en el que participaron más de 3.700 mujeres graduadas en ingeniería en EEUU y de las que solo un 56% seguía en activo. En general, no es un único factor el que provoca el abandono, sino una serie de ellos. Las autoras del estudio destacan el ambiente en el trabajo como motivo. En particular, se encontró que:

  • Casi un tercio de las mujeres que dejó el ámbito de la ingeniería lo hizo por el clima en el lugar de trabajo.
  • Casi la mitad de las mujeres lo hizo por las condiciones de trabajo.
  • Casi una de cada cuatro para pasar más tiempo con su familia.

Cómo perciben la discriminación hombres y mujeres en el ámbito de la ingeniería.
Fuente: Informe Sociedad de Mujeres Ingenieras (EEUU)

 Aunque las situaciones de sexismo explícito y de acoso están disminuyendo, la proporción de mujeres que declaran haber sido víctimas de comentarios y actitudes claramente sexistas o acoso en su lugar de trabajo es aún significativa y más alta que la de hombres. A continuación presentamos algunos de los estudios recientes sobre este tema.

En un estudio, publicado en la revista Plos ONE en 2014, Clancy y sus colegas realizaron una encuesta sobre situaciones de acoso en el trabajo de campo a la que respondieron 666 investigadores e investigadoras de 32 disciplinas, en su mayoría antropología y arqueología. Las respuestas de las personas participantes en la encuesta pusieron de manifiesto que las mujeres tienen 3,5 veces más posibilidades de sufrir acoso sexual en el trabajo de campo (70% de las mujeres vs 40% de los hombres) y cinco veces más probabilidad de ser asaltadas que los hombres (26% de las mujeres vs 6% de los hombres). Este trabajo considera acoso los comentarios inapropiados de contenido sexual, aquellos relativos a la belleza o diferencias cognitivas por sexo y las bromas de contenido similar. Por asalto se entiende el acoso sexual físico y el contacto sexual no deseado o consentido. En su mayoría las personas acosadas están en periodos de formación. Las mujeres son acosadas por superiores mientras que los hombres se ven acosados por compañeros de un nivel similar. Más de un 35% de las mujeres que respondieron a la encuesta declararon sufrir comentarios inapropiados de forma regular o frecuente.

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Un estudio reciente publicado por la Sociedad Americana de Física ha analizado las experiencias personales de 21 doctorandas en Física y Astronomía. De ellas, solo cinco declararon no haber sentido un trato diferenciado debido a su género y dos de ellas consideraban ventajoso ser mujer. La mayoría de las encuestadas (16) declararon haber sufrido situaciones de micromachismo, tales como ser vistas como objeto sexual, uso de lenguaje y bromas sexistas, ser consideradas de segunda clase, invisibilidad, etc. Cinco de estas participantes declararon además experiencias de sexismo hostil en que sufrieron acoso sexual o trato claramente despectivo.