Sesgos en el desarrollo de la carrera investigadora

Durante el desarrollo de la carrera profesional, las investigadoras también están sometidas a los efectos de los sesgos. Además de los sesgos en el acceso a puestos de trabajo, las evaluaciones subjetivas o en las cartas de recomendación que se pueden dar en otros ámbitos, existen sesgos característicos de la carrera investigadora. Los méritos de un investigador o investigadora dependen en gran medida del reconocimiento de otros miembros de la comunidad científica al trabajo realizado: revistas en las que aceptan un trabajo, citas a los artículos publicados, invitaciones a conferencias, premios y nominaciones, etc. Con el nombre de efecto Matilda se hace referencia al olvido sistemático y la invisibilización del trabajo de las mujeres científicas. Aunque existen frecuentes quejas de sesgo en los premios otorgados o las invitaciones a conferencias, no suele ser fácil demostrar y cuantificar esta invisibilización. 

En un artículo publicado en la revista Nature en 2013, se analizaron 5.483.841 artículos de investigación y revisiones con 27.329.915 autores y autoras. A éstos, les asignaron el género usando datos de la base de datos de la Seguridad Social de Estados Unidos entre otras fuentes. Encontraron que en los países más productivos todos los artículos con mujeres en posiciones dominantes eran menos citadas que si los hombres estaban en la misma posición. En este trabajo no se analizaron las características del artículo que había firmado cada autor (área, revista en la que se publicó, etc.), por lo que no se sabía si estos aspectos influyeron en el menor número de citas.

Recientemente, otro grupo ha estudiado 200.000 artículos del área de astronomía. Mediante un algoritmo de aprendizaje automático han identificado las aspectos específicos de cada artículo. Encontraron que, en global, los artículos en los que una mujer es primera autora tienen un 6% menos de citas que el total. Sin embargo, si se tuvieran en cuenta los aspectos específicos de cada artículo, éstos deberían haberse citado un 4% más, por lo que el sesgo en las citas estimado es de un 10%.

El estudio Las mujeres en los premios científicos en España 2004-2014 revela la falta de reconocimiento del trabajo de científicas  e investigadoras, puesto que en ese período solo recibieron el 17,63% de los premios. Además, conforme aumenta la cuantía del premio, disminuye la representación de las mujeres entre las personas premiadas.